Hallazgos en la vereda Jazmín
Una bodega ubicada en la vereda Jazmín, en el municipio de Sibaté, fue suspendida de manera preventiva luego de que autoridades ambientales encontraran presuntas irregularidades relacionadas con el manejo y almacenamiento de residuos, así como vertimientos directos de aguas residuales al suelo.
La medida fue adoptada tras una visita técnica realizada por funcionarios de la regional Soacha de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), quienes evidenciaron que en el lugar se estaban acumulando, sin permisos ambientales, diferentes tipos de residuos como aparatos eléctricos y electrónicos, materiales de demolición y construcción, plásticos, madera, tejas, tuberías de PVC, chatarra, cartón, papel y colchones, entre otros elementos.
Residuos a la intemperie y lixiviados
De acuerdo con lo observado durante la inspección, parte de estos materiales permanecían a la intemperie, sin cerramiento y sin ningún tipo de manejo o separación adecuada. Además, en varias zonas del predio se encontraron encharcamientos y acumulación de lixiviados, especialmente en sectores donde se habían dispuesto colchones y otros residuos.
Vertimientos directos al suelo
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de los técnicos fue la presencia de vertimientos directos de aguas residuales al suelo, al parecer provenientes del lavado de material plástico que se realizaba dentro de la bodega.
Durante la visita técnica pudimos ver que se están efectuando vertimientos directos de aguas residuales al suelo sin tratamiento previo. Las personas que se encontraban en el predio tampoco supieron explicar cuál era el destino final de las aguas residuales generadas por la actividad económica desarrollada en el lugar.
Medidas de la autoridad ambiental
Las autoridades recordaron que los residuos de construcción y demolición únicamente pueden ser depositados en sitios autorizados por la normatividad ambiental vigente y que su disposición inadecuada puede generar afectaciones sobre recursos como el agua y el suelo.
Tras los hallazgos, la CAR ordenó la suspensión inmediata de las actividades relacionadas con almacenamiento, tratamiento, aprovechamiento o disposición final de residuos dentro del predio, mientras avanzan los procesos correspondientes.
La entidad también reiteró que cualquier actividad de este tipo debe contar con los permisos y licencias ambientales exigidos por la ley, además de implementar medidas adecuadas para el manejo seguro de residuos y aguas residuales.