Una jornada turística que prometía ser tranquila en la zona arqueológica de Teotihuacán se transformó en tragedia cuando un hombre armado comenzó a disparar desde lo alto de la Pirámide de la Luna.
El ataque dejó como saldo una turista canadiense fallecida y al menos seis personas heridas, entre ellas cuatro colombianos, incluyendo un menor de seis años y su madre.
Tras perpetrar el tiroteo, el agresor se quitó la vida en el mismo lugar, generando conmoción y pánico entre los visitantes y la comunidad local.
El impacto en la comunidad y en el turismo
Este violento suceso afecta la percepción de seguridad en uno de los destinos turísticos más emblemáticos de México, poniendo en alerta a las autoridades y generando preocupación entre los turistas internacionales.