El fenómeno climático conocido como ‘Súper El Niño’ amenaza con provocar una sequía prolongada que afectará la generación hidroeléctrica en Colombia, reduciendo considerablemente la capacidad de producción energética del país.
Ante esta situación, el carbón se posiciona como un recurso fundamental para evitar un racionamiento energético, dado que la producción nacional de gas está en declive y las importaciones se encarecen, limitando otras fuentes de energía.
Sin embargo, el Gobierno del presidente Gustavo Petro ha implementado medidas tributarias que complican la operación de las empresas carboníferas, generando un ambiente de incertidumbre y asfixia financiera para este sector estratégico.
El carbón rechazado por el Gobierno Nacional será la clave para salvar al país de un racionamiento energético a finales de este año.
Expertos advierten que estas políticas podrían poner en riesgo uno de los ‘seguros de vida’ energéticos más importantes de Colombia, justo cuando la demanda de fuentes alternativas es crítica para garantizar la estabilidad del suministro.