Un operativo sin precedentes en la lucha contra la burocracia
La carrera contra el cáncer para Robinson Farid Montenegro, un niño de 8 años diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda, no solo ha sido contra la enfermedad, sino también contra las fallas del sistema de salud colombiano. Durante más de un mes, su tratamiento de quimioterapia estuvo paralizado debido a un error en el código de autorización emitido por la Nueva EPS.
Su madre, Marisol Montenegro, denunció la situación administrativa que afectó la continuidad del tratamiento en la Fundación Valle del Lili en Cali, lugar donde se encuentra la historia clínica del menor. Este retraso ha significado la pérdida de cinco semanas de quimioterapia, un tiempo crítico en la lucha contra esta enfermedad.
El impacto en la comunidad y la urgencia de soluciones
Robinson Farid requiere un protocolo estricto de 120 sesiones de quimioterapia para asegurar su recuperación. La suspensión del tratamiento no solo afecta su salud, sino que también genera preocupación en la comunidad médica y en familias que enfrentan situaciones similares.
La madre del menor tuvo que abandonar su hogar en la zona rural de El Tambo, Cauca, y a su hija de 15 años para trasladarse a Cali en busca de atención especializada, demostrando el sacrificio y la resiliencia que implica enfrentar esta enfermedad en medio de obstáculos administrativos.
‘Mi hijo ha perdido cinco semanas de quimioterapia’ – Marisol Montenegro
Este caso pone en evidencia la necesidad urgente de mejorar los procesos administrativos en las EPS para garantizar que ningún paciente pierda tiempo valioso en tratamientos que pueden salvar vidas.