En el corazón del Centro Histórico de Cartagena, a más de 30 metros de altura, la icónica cúpula blanca de la Iglesia de San Pedro Claver está cubierta por andamios de acero. Esta estructura temporal forma parte de una intervención urgente para salvar este monumento histórico de la corrosión y el paso del tiempo.
La obra arquitectónica, una réplica de una cúpula florentina, representa una innovación del Renacimiento traída a La Ciudad Heroica por el arquitecto francés Gastón Lelarge. Su restauración busca conservar el punto de referencia visual más importante de la ciudad amurallada.
La Escuela Taller Cartagena de Indias (ETCAR) lidera esta labor de conservación, en una carrera contra el tiempo para proteger este tesoro del patrimonio nacional. La financiación del proyecto proviene del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, reflejando el compromiso estatal con la preservación cultural.
“Esta restauración es vital para mantener viva la historia y la identidad de Cartagena, asegurando que las futuras generaciones puedan admirar este símbolo del Renacimiento y la arquitectura colonial.”
La intervención no solo protege la estructura física de la cúpula, sino que también fortalece el legado cultural y turístico de Cartagena durante la Semana Santa, un periodo en el que miles de visitantes disfrutan del patrimonio histórico de la ciudad.