Una catástrofe que no da tregua
Dos potentes terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron Venezuela el miércoles 24 de junio, dejando un saldo provisional de 235 muertos, más de 4.300 heridos y cerca de 39.000 personas sin localizar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que las primeras 72 horas son críticas para salvar vidas, mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj entre los escombros.
Solidaridad internacional en marcha
Al menos 16 países han respondido al llamado de emergencia, enviando equipos especializados en búsqueda y rescate. Colombia es uno de los primeros en llegar, con brigadas que ya operan en las zonas más afectadas. La cooperación regional se ha activado para enfrentar la peor catástrofe sísmica en la historia reciente de Venezuela.
Derrumbe de edificios y caos generalizado
Los sismos provocaron el colapso de decenas de edificios en varias ciudades, cortes masivos de electricidad y una ola de pánico entre la población. Las autoridades han habilitado albergues temporales y centros de acopio, mientras la ayuda humanitaria comienza a llegar. La OMS insiste en que la ventana de oportunidad para encontrar sobrevivientes se cierra rápidamente.
Las primeras 72 horas son críticas. Cada minuto cuenta para salvar vidas bajo los escombros.