La incertidumbre generada por la circulación de panfletos amenazantes durante el pasado fin de semana en Barranquilla y Soledad golpeó duramente al comercio local. Según reportes preliminares, las ventas cayeron hasta un 60% en diversos sectores, especialmente en aquellos que normalmente registran una alta afluencia de compradores en días de descanso.
Un fin de semana de calles vacías y locales semivacíos
La situación fue particularmente visible en zonas comerciales estratégicas, donde la movilidad ciudadana se redujo de manera significativa. Los comerciantes reportaron una disminución drástica en el flujo de clientes, lo que se tradujo en pérdidas millonarias. 'Las calles estaban desiertas, la gente tenía miedo de salir', comentó un vendedor del centro de Barranquilla.
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El impacto en la dinámica comercial
La incertidumbre terminó impactando directamente la dinámica comercial de distintos sectores de la ciudad. Los dueños de locales y vendedores informales coincidieron en que la jornada fue atípica, con una reducción en la movilidad que afectó no solo las ventas, sino también la logística de abastecimiento y la confianza de los consumidores.
Las autoridades locales han sido cuestionadas por la falta de acción frente a estas amenazas, que han generado un clima de inseguridad que se refleja en la economía local. Mientras tanto, los comerciantes esperan que se refuercen las medidas de seguridad para evitar que esta situación se repita.