Una violenta jornada de enfrentamientos sacudió este lunes la ciudad de La Paz, Bolivia, cuando miles de manifestantes —entre campesinos, obreros, mineros y maestros— se enfrentaron a las fuerzas del orden para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. El saldo oficial, reportado por el comandante departamental de la Policía, Juan Amílcar Sotopeña, es de al menos 28 personas aprehendidas y 99 arrestadas, para un total de 127 detenidos.
Una crisis que estalla a los seis meses de gobierno
Apenas seis meses después de asumir el poder, el presidente Rodrigo Paz enfrenta la peor crisis de su mandato. Las protestas, que comenzaron de manera dispersa en las últimas semanas, se concentraron este lunes en las calles de La Paz, donde los manifestantes bloquearon vías principales y lanzaron piedras y objetos contundentes contra la policía antidisturbios, que respondió con gases lacrimógenos y chorros de agua.
La situación es crítica. Hemos tenido que desplegar a todos los efectivos disponibles para controlar los disturbios y proteger la infraestructura pública
El pedido de renuncia que crece entre los sectores sociales
Los líderes de las organizaciones sociales que convocaron la movilización aseguran que el gobierno de Paz ha incumplido sus promesas de campaña, especialmente en materia de subsidios agrícolas, salarios dignos para maestros y condiciones laborales para mineros. "No vamos a parar hasta que Rodrigo Paz escuche al pueblo o se vaya", declaró uno de los voceros de los mineros durante la jornada.
- Exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
- Participan campesinos, obreros, mineros y maestros.
- Se registraron bloqueos de vías y enfrentamientos con la policía.
- 127 detenidos en total, según el reporte oficial.
Un país al borde de una nueva crisis
La violencia de este lunes recuerda los episodios más tensos de la historia reciente de Bolivia. Analistas locales advierten que, si el gobierno no logra un diálogo efectivo con los sectores movilizados, el país podría sumergirse en una crisis política de mayor escala, similar a la que llevó a la renuncia de anteriores mandatarios.
Hasta el cierre de esta edición, la Casa de Gobierno no había emitido un pronunciamiento oficial sobre los hechos, aunque fuentes cercanas al Ejecutivo indicaron que se evalúa la posibilidad de declarar el estado de excepción en la ciudad de La Paz.