Con la reglamentación fijada por la ministra saliente de Transporte, María Fernanda Rojas, hay que decirle adiós a la ciclorruta. No de otra manera se entiende que dentro del paquete de medidas establecidas, prácticamente haya quedado oficializado el uso de estos importantes espacios para los llamados vehículos eléctricos livianos, entre ellos, patinetas, ciclomotos (scooter), bicicletas asistidas con motor y otras por el estilo.
Un espacio que ya no es exclusivo
Ya lo habíamos dicho acá mismo: la ciclorruta, concebida para el uso de la bicicleta y para proteger la vida e integridad de los ciclistas, dejó de existir para ellos. Ese espacio es ahora empleado por atletas, caminantes, recicladores, mascotas, bárbaros en motocicleta y, cómo no, patinetas y motos eléctricas.
La ciclorruta, concebida para el uso de la bicicleta y para proteger la vida e integridad de los ciclistas, dejó de existir para ellos.
La medida, aunque busca integrar nuevas formas de movilidad sostenible, ha generado un fuerte debate entre quienes defienden la seguridad de los ciclistas y quienes ven en los vehículos eléctricos una alternativa viable para descongestionar las ciudades.