Sé de varios casos en los que, cuando el presidente electo Abelardo de la Espriella, en una de sus intervenciones como candidato, dijo, palabras más, palabras menos: “La seguridad volverá a los barrios para que las madres no sigan preocupándose porque sus hijos llegan tarde”, más de uno pensó: yo voy a votar por este tipo.
Buena parte de la magia de De la Espriella fue esa: saber leer a la audiencia que se expresaba en las redes. Sabía que la seguridad era el dolor de comerciantes, empresarios, taxistas, tenderos, mujeres, hombres y, sí, mamás preocupadas cada vez que sus hijos llegan tarde a casa.
Una propuesta que genera expectativas
El nuevo gobierno propone la figura de los bloques como una coalición de actores que contribuyan para hacerles frente a los bandidos. La idea ha sido recibida con optimismo, pero también con muchas preguntas sobre su implementación y efectividad.
Las dudas que persisten
- ¿Cómo se conformarán estos bloques y quiénes los integrarán?
- ¿Qué mecanismos de coordinación se establecerán con las autoridades locales?
- ¿Cómo se garantizará que no se conviertan en grupos de vigilancia paralelos?
- ¿Cuál será el presupuesto destinado y cómo se medirá su impacto?
“La seguridad volverá a los barrios para que las madres no sigan preocupándose porque sus hijos llegan tarde”