El inicio del año 2026 en Colombia se ha caracterizado por una preocupante continuidad en los homicidios contra líderes sociales y defensores de derechos humanos. La Defensoría del Pueblo reportó que durante el primer trimestre se registraron 34 asesinatos de líderes comunitarios, en su mayoría hombres que participan en procesos organizativos en zonas con persistentes dinámicas de violencia.
“Este año empezó con 34 líderes asesinados”, afirmó Iris Marín, defensora del Pueblo, destacando que 30 de las víctimas son hombres y cuatro mujeres.
A pesar de una tendencia descendente en años anteriores, las cifras actuales mantienen un nivel alarmante. El año pasado cerró con 177 líderes sociales asesinados, reflejando que la problemática continúa afectando diversos territorios del país.
Concentración geográfica de la violencia
El análisis de los casos permite identificar una concentración de homicidios en departamentos específicos, lo cual facilita la focalización de acciones institucionales para atender la problemática.
- Antioquia: 6 líderes asesinados, el departamento con mayor número de casos.
- Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Norte de Santander y Magdalena también presentan altos índices de violencia contra líderes sociales.
- Magdalena muestra un empeoramiento en la situación de seguridad.
- La Guajira enfrenta dinámicas violentas relacionadas con la presencia de grupos armados.
La defensora del Pueblo explicó que la expansión de organizaciones como el Ejército Gaitanista de Colombia y los llamados 'conquistadores de la sierra' intensifica la disputa territorial, incrementando la violencia y afectando a las comunidades y liderazgos sociales.
“Esto está generando una violencia creciente”, señaló Iris Marín, al relacionar estos hechos con el conflicto armado y el crimen organizado que persisten en el país.
El seguimiento constante a estas cifras es fundamental para identificar tendencias y orientar intervenciones específicas en las zonas más afectadas, enfatizando la necesidad de esfuerzos institucionales focalizados para proteger a los líderes sociales.