Casi 10 meses después de que el cuerpo de Valeria Afanador fuera hallado sin vida en el río Frío, en Cajicá, la Fiscalía General de la Nación anunció la imputación de cargos contra Emely Fuentes, directora encargada del curso de la menor, y Danny Javier Ochoa, jefe de seguridad del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, por el delito de homicidio culposo.
La inconformidad de la familia
El abogado de la familia de Valeria, Julián Quintana, expresó en diálogo con EL TIEMPO que, aunque reconocen el trabajo de la Fiscalía, la familia se siente 'muy inconforme' con la decisión. Según la defensa, 'se dejó por fuera a una de las personas que creemos tiene mayor responsabilidad y es la rectora del colegio (Sonia Ochoa)'.
Se dejó por fuera a una de las personas que creemos tiene mayor responsabilidad y es la rectora del colegio.
Quintana señaló que, pese a que la Gobernación de Cundinamarca ya había formulado un pliego de cargos contra la rectora por presuntas fallas en las medidas de seguridad, la Fiscalía no le imputa cargos. La rectora ha estado encargada del colegio durante el proceso.