El ajuste del valor de los predios rurales en Colombia, una medida adoptada este año por el Gobierno de Gustavo Petro para corregir rezagos en la valoración catastral, ha generado un impacto significativo en más de 2,1 millones de predios distribuidos en 520 municipios.
Esta actualización ha provocado protestas en diversas regiones del país, especialmente en departamentos como Santander, y culminó en un paro nacional que finalizó con un acuerdo para revisar los avalúos catastrales afectados.
El impacto en la comunidad rural
Los propietarios de predios rurales enfrentan cambios en el valor de sus tierras que podrían influir en el cálculo de impuestos prediales, lo que ha generado preocupación y movilizaciones para exigir transparencia y ajustes justos en los avalúos.
Próximos pasos y revisión catastral
Como parte del acuerdo alcanzado, los municipios que experimentaron cambios en la valoración del suelo serán sometidos a una nueva revisión mediante el catastro multipropósito, buscando garantizar una valoración más precisa y equitativa.
La actualización del valor del suelo es necesaria para corregir rezagos históricos, pero debe hacerse con diálogo y claridad para evitar afectaciones injustas a los propietarios rurales.
Organizaciones como Procaña han emitido alertas sobre la forma en que se están realizando estos avalúos, demandando mayor transparencia y participación en el proceso.