Desde el 22 de febrero, cuando Pakistán lanzó ataques contra presuntas bases insurgentes en el este de Afganistán, el conflicto ha escalado rápidamente en las zonas fronterizas.
Un operativo sin precedentes
El Gobierno talibán informó el jueves por la noche que Afganistán ha lanzado su ofensiva más letal contra Pakistán desde el inicio del conflicto, intensificando las hostilidades en la región.
La situación ha provocado una grave crisis humanitaria, con al menos 56 civiles afganos muertos y cerca de 66.000 personas desplazadas, según reportes de la ONU.
La comunidad internacional observa con preocupación el impacto en la población civil y el riesgo de una escalada mayor en la región.
“El conflicto ha generado un sufrimiento inmenso para la población civil, y es urgente encontrar una solución pacífica que detenga esta violencia”, afirmó un portavoz de la ONU.