Un operativo sin precedentes tuvo lugar en el estratégico estrecho de Ormuz, donde la agencia de prensa iraní Fars informó que Teherán lanzó dos misiles contra una fragata del ejército de Estados Unidos que se aproximaba a esta zona clave para la navegación mundial.
Desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero, el estrecho de Ormuz ha estado prácticamente bloqueado, generando una tensión constante en la región que repercute en el comercio y la estabilidad internacional.
Por su parte, Washington negó categóricamente que se haya producido el ataque, desestimando las afirmaciones iraníes y manteniendo un discurso de calma frente a la escalada de hostilidades en el área.
La negación estadounidense añade un nuevo capítulo a la compleja dinámica entre ambas potencias en el Golfo Pérsico, donde cada acción es cuidadosamente monitoreada por la comunidad internacional.
La situación en el estrecho continúa siendo un foco de atención mundial, dado que es una ruta vital para el transporte de petróleo y mercancías, y cualquier incidente puede desencadenar consecuencias globales.