En un esfuerzo coordinado desde Barranquilla, 62 animales silvestres, principalmente aves, regresaron a su entorno natural en el Caribe colombiano. Estos animales habían sido extraídos de sus hábitats originales y sometidos a confinamientos que alteraron sus comportamientos instintivos.
No solo aves formaron parte de este proceso de rescate; otras especies también recibieron atención para asegurar su recuperación y reintegración al ecosistema.
Un proceso largo y exigente
La liberación de estos animales representa la etapa final de un proceso minucioso que incluyó la recuperación física y conductual, garantizando que pudieran sobrevivir y adaptarse nuevamente a la vida en libertad.
“Muchos cantos volvieron a escucharse en su lugar de origen, marcando un triunfo para la conservación y el respeto por la fauna silvestre.”