El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, junto con el secretario de Seguridad, Manuel Villa, expresaron su preocupación por la reciente suspensión de las órdenes de captura contra 23 cabecillas de bandas criminales en la ciudad. La medida ha generado un debate intenso, especialmente por los riesgos que implica para la seguridad pública.
Gutiérrez reveló que varios de los beneficiados por esta suspensión habían sido solicitados en extradición por Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico, lo que motivó que el mandatario iniciara un contacto directo con las autoridades estadounidenses para abordar la situación.
“Estamos en comunicación con Estados Unidos para esclarecer los alcances de esta decisión y garantizar que no se afecte la lucha contra el crimen organizado en Medellín”, afirmó el alcalde Federico Gutiérrez.
La polémica medida se enmarca en el debate sobre la denominada 'paz urbana', y ha generado incertidumbre en la comunidad sobre las implicaciones para la seguridad y el orden público en la ciudad.