Un operativo sin precedentes llevó a la captura de Pablo Felipe Prada, alias Black Jack o 'la Firma', en Ibiza, España, en octubre de 2025. Posteriormente, fue extraditado a Colombia el 6 de marzo de 2026, donde un juez de garantías dictó su medida de aseguramiento en centro carcelario.
Black Jack es señalado por las autoridades como el principal articulador financiero de una red transnacional de lavado de activos vinculada al Ejército Gaitanista de Colombia, que opera en ciudades como Medellín, Pereira y Bogotá. Según la Fiscalía General de la Nación, Prada no participaba directamente en actividades armadas, pero desempeñaba un rol estratégico en el movimiento de dinero ilegal derivado del narcotráfico.
El entramado criminal que lideraba habría blanqueado más de 178.000 millones de pesos, utilizando empresas fachada, intermediarios y circuitos internacionales para darle apariencia legal a los recursos obtenidos del envío de cocaína hacia Europa.
El impacto en la comunidad y la lucha contra el lavado de activos
La captura de Black Jack y la identificación de otros integrantes de la red, incluyendo a su hermano detenido en España en 2020, evidencian la evolución del Ejército Gaitanista de Colombia hacia estructuras financieras sofisticadas que buscan evadir el control estatal. Este caso pone nuevamente en el centro la importancia de combatir el músculo financiero de los grupos narcotraficantes para desmantelar sus operaciones.
Las autoridades continúan investigando a los socios comerciales y demás miembros de esta red, mientras avanza el proceso judicial contra Prada por delitos relacionados con lavado de activos.