En un giro inesperado, la administración de Donald Trump revocó una medida que obligaba a los solicitantes de la residencia permanente, conocida como 'green card', a regresar a sus países de origen para completar el trámite. La decisión fue anunciada inicialmente el 22 de mayo, pero generó una fuerte reacción de organizaciones de derechos humanos y sectores políticos, lo que llevó a la Casa Blanca a dar marcha atrás.
El impacto en la comunidad migrante
La medida original había sido interpretada como un nuevo obstáculo para los migrantes que buscan regularizar su estatus en Estados Unidos. Según informó The New York Times, la revocación alivia la presión sobre miles de personas que ya habían iniciado el proceso de solicitud y que temían ser separadas de sus familias o perder sus empleos.
Esta decisión demuestra que la presión ciudadana y el trabajo de las organizaciones pueden frenar políticas migratorias injustas. No bajaremos la guardia.
Un contexto de endurecimiento migratorio
A pesar de este retroceso, la administración Trump mantiene una ofensiva general contra la inmigración, tanto legal como ilegal. Otras vías de inmigración legal, como la de refugiados, han sido cerradas en gran medida. En marzo, más de 4.000 colombianos fueron deportados desde EE. UU., una cifra histórica que refleja el endurecimiento de las políticas migratorias.
- La medida que obligaba a salir de EE. UU. para tramitar la green card fue revocada.
- La decisión inicial se anunció el 22 de mayo y generó críticas de organizaciones de derechos humanos.
- A pesar de la revocación, otras políticas migratorias restrictivas continúan vigentes.
El anuncio de la revocación fue recibido con alivio por parte de los solicitantes de residencia, aunque expertos advierten que la situación migratoria en EE. UU. sigue siendo incierta y que se deben mantener los esfuerzos de presión para evitar nuevas medidas restrictivas.