La amiloidosis cardíaca es una enfermedad infiltrativa del corazón conocida desde el siglo XIX, caracterizada por la acumulación de proteínas anómalas en diferentes órganos del cuerpo. A pesar de su antigüedad en la literatura médica, sigue siendo un reto clínico debido a su presentación variable y al diagnóstico tardío.
Un impacto particular se observa en las mujeres, en quienes la prevalencia real de la enfermedad podría estar subestimada por criterios diagnósticos que no se ajustan a sus manifestaciones clínicas. Esta situación dificulta la identificación oportuna y el manejo adecuado de la amiloidosis cardíaca en este grupo poblacional.
La amiloidosis es una enfermedad sistémica caracterizada por el depósito de proteínas anómalas en distintos órganos.
Este desafío diagnóstico resalta la necesidad de adaptar los criterios para detectar la amiloidosis cardíaca en mujeres, con el fin de mejorar los resultados clínicos y evitar diagnósticos erróneos o tardíos que puedan comprometer la salud y calidad de vida de las pacientes.
Además, casos recientes evidencian la complejidad del diagnóstico diferencial, como el de una paciente en Bogotá inicialmente diagnosticada con un brote psicótico, que luego requirió cirugía cardíaca tras identificarse la amiloidosis.