Lluvias intensas golpean tres subregiones de Antioquia
La Gobernación de Antioquia declaró calamidad pública en Urabá, Bajo Cauca y Suroeste tras los fuertes aguaceros que impactaron 13 municipios. Entre ellos se encuentran Apartadó, Carepa, Chigorodó, Turbo, Arboletes, Necoclí, San Juan de Urabá, San Pedro de Urabá, Murindó, Vigía del Fuerte, El Bagre, Zaragoza y Urrao.
Miles de familias y la infraestructura sufren graves daños
La emergencia ha dejado alrededor de 9.160 familias damnificadas. Además, 25 vías han resultado afectadas, junto con cuatro acueductos veredales dañados y 11 puentes inoperativos, lo que complica la movilidad y el acceso a servicios básicos.
En el sector agrícola, se reportan daños en 16.421 hectáreas de cultivos, poniendo en riesgo la economía local y la seguridad alimentaria. Más de 25.000 estudiantes han sido desescolarizados debido a las condiciones adversas.
Comunidades luchan contra inundaciones y evacuaciones masivas
En Apartadó, residentes enfrentan inundaciones que destruyen sus pertenencias. En Carepa y Chigorodó, muchas familias han tenido que evacuar sus hogares, mientras que en Turbo y Arboletes las calles están anegadas y las viviendas bajo el agua.
Las autoridades locales trabajan en la evaluación y atención de la emergencia, haciendo un llamado a la solidaridad y colaboración de entidades públicas y privadas.
Gobernación activa ayudas y protocolos de emergencia
Se ha puesto en marcha la distribución de ayuda humanitaria que incluye alimentos, agua potable y kits de higiene. Se adelantan esfuerzos para reparar vías y restablecer la movilidad en las zonas afectadas.
Las instituciones educativas diseñan estrategias para retomar la formación de los estudiantes afectados cuando las condiciones lo permitan, aunque la recuperación total será un proceso largo.
Esta crisis pone en evidencia la vulnerabilidad ante eventos climáticos extremos y la necesidad de estrategias a largo plazo para mitigar el impacto del cambio climático en la región.