La relación diplomática entre Argentina e Irán alcanzó un punto crítico luego de que el gobierno de Javier Milei decidiera expulsar al representante diplomático iraní en Buenos Aires, Mohsen Soltani Tehrani.
Esta medida responde a un contexto de fuertes roces entre ambos países, caracterizados por acusaciones mutuas relacionadas con terrorismo e injerencia en asuntos internos.
El Gobierno de Argentina reafirma su compromiso con la soberanía nacional y la seguridad, tomando decisiones firmes ante amenazas externas.
La expulsión del máximo representante de Irán en Argentina representa un impacto significativo en las relaciones internacionales, marcando un antes y un después en la diplomacia bilateral.