El Gobierno de Argentina, liderado por Javier Milei, oficializó este martes la salida del país de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cumpliendo con el preaviso anunciado hace más de un año.
Un operativo sin precedentes en la política sanitaria argentina
La decisión se fundamenta en la denuncia por parte de las autoridades nacionales de supuestos 'experimentos de control social' vinculados con la gestión del organismo internacional, una postura que ha generado repercusiones en el ámbito diplomático.
A pesar de la desvinculación formal, el canciller argentino aseguró que el país continuará promoviendo la cooperación internacional en salud, manteniendo canales abiertos para futuras colaboraciones.
"Argentina reafirma su compromiso con la salud global, aunque el camino institucional con la OMS haya cambiado", declaró el canciller.
Este acontecimiento marca un hito en la política exterior argentina y abre un debate sobre la relación del país con organismos multilaterales en el contexto de la salud pública mundial.