Un operativo sin precedentes para mejorar la conectividad del Caribe colombiano
La región del Caribe en Colombia es testigo del inicio de una obra de infraestructura histórica: la construcción de la doble calzada que conectará Barranquilla con Ciénaga. Este corredor, vital para la logística del norte del país, contará con 49,9 kilómetros de vía mejorada, incluyendo tres viaductos estratégicos y nuevas calzadas que reducirán tiempos de viaje y mejorarán la seguridad vial en un plazo estimado de tres años.
Impacto logístico y económico para la región
La obra, con una inversión de $2,7 billones, es liderada por el Gobierno Nacional y la Gobernación del Magdalena, a través del Instituto Nacional de Vías (Invías) y la Asociación Público Privada 'Ruta Magdalena Sierra Mar'. Héctor Carbonell, director ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Infraestructura seccional Norte, destacó que este proyecto fortalecerá la articulación entre centros productivos, portuarios y turísticos, impulsando la competitividad regional.
El contratista ya cuenta con el cierre financiero necesario y la gestión predial avanza significativamente en ambos extremos del corredor, especialmente en Tasajera y Palermo.
El reto social: reubicar a 500 familias con soluciones innovadoras
Uno de los mayores desafíos del proyecto es la reubicación de unas 500 familias que habitan en condiciones precarias a lo largo del corredor vial, principalmente en el corregimiento de Tasajera. La Gobernación del Magdalena ha destinado $68.000 millones para construir viviendas tipo palafíticas en la Ciénaga Grande, con servicios de acueducto y alcantarillado que garanticen condiciones dignas de vida.
Además, se prevé que más de 500 personas de Pueblo Viejo y Tasajera participen como mano de obra en la construcción, generando empleo local.
El impacto ambiental y la necesidad de concertación con la comunidad
La iniciativa ha generado inquietudes entre líderes sociales y habitantes, quienes demandan mayor socialización y garantías para proteger el frágil ecosistema de la Ciénaga Grande de Santa Marta, declarado sitio Ramsar. El alcalde de Pueblo Viejo y la comunidad expresan preocupación por posibles impactos sanitarios y ambientales ante el nuevo asentamiento.
“El componente social de la doble calzada se concertará con la comunidad. Nunca será por imposición. Los derechos de la comunidad serán respetados y, mientras yo sea gobernadora, la comunidad debe ser consultada.” - Gobernadora Margarita Guerra
Pueblo Viejo enfrenta la amenaza de erosión costera y contaminación en la ciénaga, por lo que el diálogo abierto es fundamental para avanzar en el proyecto sin sacrificar la salud pública ni la soberanía territorial.
Viaductos que recuperan el equilibrio ecológico
Una ventaja técnica importante es que los viaductos permitirán el intercambio natural entre agua dulce y salada a través de cinco paleocauces, favoreciendo la recuperación de la flora y fauna de la Ciénaga Grande. Según Efraín Vargas, secretario de infraestructura del Magdalena, esta obra contribuirá a restaurar el ecosistema protegido internacionalmente.
Una obra de contrastes que marcará el futuro del Magdalena y Atlántico
La doble calzada Barranquilla-Ciénaga representa una oportunidad para mejorar la competitividad logística y generar empleo, pero también exige un compromiso real de diálogo y respeto hacia las comunidades afectadas y el medio ambiente. El éxito de esta inversión de $2,7 billones dependerá no solo de kilómetros construidos, sino de la transformación social y ambiental que logre en Tasajera y sus alrededores.