En la mañana del sábado, hacia las 10:30 a.m., un pasajero dentro de un bus del SITP ubicado en la carrera 121 con calle 63, en la localidad de Engativá, encontró un paquete sospechoso y alertó al conductor. Este hecho provocó la activación inmediata de los protocolos de seguridad y la llamada a las autoridades.
Solo dos pasajeros se encontraban en el vehículo en el momento del hallazgo. Tras recibir la alerta, el conductor contactó a la Policía, que envió a la unidad antiexplosivos de la Sijín para evaluar la situación.
Los expertos emplearon un cañón de agua, herramienta especializada para abrir artefactos sospechosos de forma controlada. Al inspeccionar el paquete, determinaron que se trataba de un tarro de aceite para carros que contenía combustible y un sistema de activación mixto compuesto por una batería y una mecha de seguridad, diseñado para encender el artefacto.
Las autoridades realizaron todos los procedimientos necesarios para analizar el objeto y garantizar la seguridad en el sistema de transporte público. Este operativo evitó un posible incidente que habría puesto en riesgo a los usuarios y a la comunidad.
La rápida acción del pasajero y la respuesta efectiva de la Policía Metropolitana de Bogotá fueron clave para prevenir una tragedia en el SITP.