La NASA inició la cuenta regresiva para Artemis II, la primera misión tripulada a la órbita lunar desde 1972. Con un 80 % de probabilidad de condiciones meteorológicas favorables, el lanzamiento está previsto para el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy.
La misión contará con cuatro astronautas: Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y el canadiense Jeremy Hansen, quienes se preparan para un viaje de aproximadamente 10 días que marcará un hito en la exploración espacial.
Un operativo sin precedentes para el regreso a la órbita lunar
El cohete Space Launch System (SLS) y la nave Orión están listos en la plataforma de lanzamiento. La NASA destaca la importancia de esta misión para enviar a la tripulación más lejos que nunca, impulsando el programa Artemis y abriendo camino para futuras exploraciones a Marte.
El impacto en la comunidad científica y la salud de los astronautas
Artemis II no es solo una prueba técnica, sino también una oportunidad para realizar investigaciones científicas esenciales. Se efectuarán estudios sobre la salud física y mental de los astronautas mediante análisis de sangre, saliva, biomarcadores inmunológicos y pruebas psicológicas.
Un experimento innovador llamado AVATAR utilizará tecnología 'órgano en un chip' para evaluar cómo las células humanas reaccionan a la radiación y condiciones del espacio profundo, proporcionando datos cruciales para proteger futuras tripulaciones.
Además, la misión recopilará información sobre el lado lejano de la Luna mediante observaciones, fotografías y registros, ayudando a comprender mejor la formación y características del satélite natural.
“La oportunidad es enorme para enviar a nuestra tripulación más lejos de lo que nadie ha ido antes. Es un momento increíble para la generación Artemis; estamos emocionados y listos para proceder”, afirmó Emily Nelson, directora principal de vuelo de la NASA.
A pesar de una reciente erupción solar que causó interferencias en comunicaciones, la NASA asegura que el clima espacial se estabilizará antes del lanzamiento, sin preocupaciones para la misión.
Con esta misión, la NASA avanza en su visión de explorar el espacio profundo, preparando el camino para futuras expediciones humanas a la Luna y, eventualmente, a Marte.