A menos de dos meses para las elecciones presidenciales, las principales campañas en Colombia han definido sus estrategias comunicativas, enfocándose en mensajes dirigidos directamente a la ciudadanía.
Predomina un tono confrontacional en la mayoría de las candidaturas, que buscan diferenciarse y movilizar a sus bases, pero también se observa un esfuerzo creciente por transmitir mensajes de unidad hacia sectores diversos del país.
Cada campaña adopta un enfoque particular: algunas apelan a la lógica y la racionalidad del votante, mientras que otras priorizan conectar con las emociones, buscando así influir en la decisión electoral.
El impacto real de estas estrategias solo podrá medirse el día de las elecciones, cuando los colombianos acudan a las urnas y definan el rumbo político del país.
“Con o sin el apoyo de los partidos, las estrategias de las candidaturas de Paloma, De la Espriella y Cepeda reflejan distintos caminos para conquistar al electorado.”