Las ráfagas de un atentado sicarial volvieron a quebrar la tensa calma en la capital de La Guajira, dejando al descubierto las complejas dinámicas de violencia que convergen en el territorio nacional. En la tarde del martes, las inmediaciones del cementerio Los Olivos de Riohacha se transformaron en el escenario de una emboscada a bala que segó la vida del reconocido abogado y exfuncionario público de Manaure, Rafael Antonio Freyle Brochero.
Un ataque calculado tras las honras fúnebres
El crimen, perpetrado con una frialdad que apunta a un plan de seguimiento previo, no solo segó la vida de un curtido jurista de la región, sino que dejó gravemente herido a otro ciudadano en la salida que conecta a Riohacha con el sur del departamento. Las autoridades judiciales intentan armar el rompecabezas de un ataque que se ejecutó, paradójicamente, a los pocos minutos de haber concluido las honras fúnebres de un familiar directo de la víctima.
La familia retiró el cuerpo sin necropsia
Fuentes cercanas al caso confirmaron que los familiares de Rafael Antonio Freyle Brochero decidieron retirar su cuerpo del lugar sin que se le practicara la necropsia de ley, un hecho que ha generado suspicacias entre los investigadores y la comunidad, que espera esclarecer los móviles del atentado.