El asesinato de Fredy Santiago Guzmán Cárdenas, un estudiante de 19 años de la Universidad Minuto de Dios, sacudió a Bogotá tras un violento ataque dentro de la estación de TransMilenio Granja – Cra. 77. El joven fue apuñalado luego de resistirse a un hurto, situación que ha generado alarma sobre la seguridad en el sistema de transporte capitalino.
Un ataque prolongado y sin ayuda
Según relató Luz Mery Cárdenas, madre de la víctima, Fredy fue abordado por un agresor con un arma cortopunzante mientras esperaba el servicio de transporte. El joven forcejeó durante 45 minutos para evitar que le robaran el celular, pero el atacante reaccionó con violencia, apuñalándolo en el brazo y el corazón.
A pesar de los gritos de auxilio y la alarma generada entre los presentes, no hubo intervención inmediata por parte de los usuarios en la estación. Fue un vigilante quien finalmente auxilió a Fredy y alertó a la policía, que posteriormente trasladó al joven a una clínica en Engativá.
La lucha por la vida y la búsqueda de justicia
Fredy llegó al centro médico desangrándose y fue sometido a una cirugía de emergencia. Sin embargo, los esfuerzos médicos no lograron salvarlo. La familia aún espera avances en la investigación, ya que la Fiscalía mantiene la información y no se han identificado públicamente a los responsables.
La madre del joven recibió una llamada del alcalde de Bogotá, quien ofreció apoyo institucional. Sin embargo, Luz Mery insiste en que las palabras deben traducirse en acciones concretas y resultados que permitan hacer justicia.
Un joven dedicado y una familia en duelo
Fredy estudiaba primer semestre de Ingeniería de Sistemas y combinaba sus estudios con un trabajo en el cine del Edén, donde realizaba oficios varios durante las tardes y asistía a clases en la noche. Era el hijo del medio en una familia con dos hermanas, de 23 y 18 años respectivamente.
“Me robaron mi corazón, yo quiero justicia”, expresó con dolor Luz Mery Cárdenas, quien además solicitó apoyo para su familia en este difícil momento.
Este trágico suceso reabre el debate sobre la seguridad en TransMilenio y la necesidad urgente de implementar medidas efectivas para proteger a los usuarios y evitar que hechos violentos como este se repitan.