En su último libro, 'El cerebro hackeado', el neuropsicólogo Aarón Fernández del Olmo (Madrid, 1981) analiza cómo los teléfonos móviles están alterando nuestro comportamiento y cognición. Publicado por Kailas en 2026, el texto aborda el impacto de la hipervelocidad, la superficialidad y la sobreestimulación en el cerebro humano, un fenómeno que afecta no solo a niños y adolescentes, sino a todos los rangos de edad.
Las cuatro 'trampas' de los smartphones según el experto
Fernández del Olmo identifica cuatro grandes 'trampas' que los teléfonos inteligentes le tienden a nuestra cognición: la sobreestimulación, la hipervelocidad, la superficialidad y la ultraconexión. Estas exigen más de lo que nuestros cerebros están preparados para procesar, generando una sobrecarga que afecta la profundidad de las experiencias y la memoria.
Nuestro cerebro se ha moldeado para un mundo natural con sus propios tiempos. El problema surge cuando creamos dispositivos con una velocidad muy superior a la que estamos acostumbrados a procesar.
El neuropsicólogo explica que la ultraconexión nos lleva a sentir que siempre nos estamos perdiendo algo, y sacrificamos necesidades humanas básicas como el sueño o la reflexión para estar al tanto de la información constante.
Un problema que trasciende edades
Aunque a menudo se asocia el uso excesivo de pantallas con niños y adolescentes, Fernández del Olmo advierte que este fenómeno afecta a personas de todas las edades. La sobrecarga de estímulos y la velocidad de la información están alterando la forma en que funciona el cerebro en la población general.