Tuvo que transcurrir casi una década para que las familias de 10 personas desaparecidas en el occidente de Nariño pudieran encontrar un poco de paz. Los cuerpos fueron recuperados por la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) en una zona que estuvo bajo el control de las extintas Farc.
Las víctimas desaparecieron entre 2007 y 2008 en el corregimiento de Santacruz de Guachavés, en el municipio de Santacruz, Nariño. Durante años, sus familias buscaron respuestas sin éxito, hasta que las labores de la UBPD lograron dar con los restos.
Un operativo de búsqueda en terreno hostil
La recuperación se llevó a cabo en una zona de difícil acceso, marcada por la presencia histórica de grupos armados. Los equipos forenses trabajaron durante semanas para exhumar los cuerpos y garantizar su identificación, en medio de condiciones de seguridad complejas.
“Este hallazgo representa un paso más en la reparación de las víctimas del conflicto armado. Cada cuerpo recuperado es una historia de dolor que comienza a cerrarse”, señaló un vocero de la UBPD.
Las familias de las víctimas fueron informadas del proceso y se espera que en los próximos días se realicen las entregas oficiales de los cuerpos, para que puedan darles sepultura digna.
El impacto en la comunidad
El hallazgo ha generado reacciones en la comunidad de Santacruz de Guachavés, donde aún persiste el temor por la presencia de grupos armados. Organizaciones de derechos humanos han instado al Estado a continuar con las labores de búsqueda en la región.
La UBPD reiteró su compromiso de seguir trabajando en la localización de personas desaparecidas en Nariño, una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado en Colombia.