El Palacio de San Carlos, la histórica casa republicana desde donde hace 56 años despachó el expresidente liberal Carlos Lleras Restrepo, volvió a abrir sus puertas para despedir al nieto del exmandatario, el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, quien de niño recorrió los pasillos de esa edificación en pleno centro de Bogotá.
A las dos y diecisiete minutos de la tarde, el féretro cruzó lentamente la entrada del Palacio, escoltado por el silencio y el peso de una vida pública de décadas. En primera fila caminaron sus seres más cercanos: su hija Clemencia; sus hermanos José Antonio y Enrique Vargas Lleras; y varios de los hombres que lo acompañaron durante años en la política y el servicio público, como el exministro Luis Felipe Henao.
Sus familiares informaron que en la mañana de este lunes se celebrará la misa de despedida en la Catedral Primada.