Los recientes bloqueos registrados en la vía Buga-Buenaventura han encendido las alarmas en diversos sectores de la economía nacional debido a las millonarias pérdidas acumuladas y al riesgo inminente de desabastecimiento de insumos.
Luego de varios días de afectaciones en este corredor vial clave para el suroccidente del país, el comercio exterior colombiano registra una parálisis diaria de aproximadamente 57.000 toneladas de carga. Para este sector, esta interrupción representa un impacto económico estimado en 92 millones de dólares por cada jornada de cierre, de los cuales 69 millones corresponden a importaciones y 23 millones a exportaciones, que terminan afectando de manera directa la competitividad y el suministro de sectores estratégicos.
Afectaciones en la cadena de autopartes y repuestos
El sector automotor y de autopartes figura como uno de los más expuestos frente a esta coyuntura, teniendo en cuenta su alta dependencia de las mercancías que ingresan por el puerto sobre el Pacífico.
De acuerdo con la Asociación Nacional de Comerciantes de Repuestos para Automotores (Asopartes), cerca del 90 % de los repuestos que se comercializan en el territorio nacional son importados, lo que implica que tan solo una porción significativa de estos productos, junto con materias primas esenciales para la industria, debe transitar obligatoriamente por la vía Buga-Buenaventura antes de ser distribuida a la red de talleres, comercializadores y empresas del país.