En la madrugada del sábado 25 de abril de 2026, un ataque con explosivos impactó una chiva que transportaba 45 pasajeros en la vía Panamericana, en el límite entre los departamentos del Cauca y Nariño.
Siete personas, todas integrantes de la comunidad indígena Sath Tama Kiwe, resultaron gravemente heridas en el atentado, que ha sido catalogado como una grave amenaza contra la vida y la tranquilidad de la población.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, atribuyó el ataque a retaliaciones de estructuras criminales que operan en la zona.
Este hecho se suma a la creciente preocupación por la seguridad en la región, donde recientemente también se reportaron ataques con drones contra radares aéreos, lo que mantiene en alerta a las autoridades militares y policiales.