Ucrania y Rusia se acusaron mutuamente este domingo de múltiples ataques contra civiles, en el segundo día del cese al fuego anunciado el viernes por el presidente estadounidense, Donald Trump. Los enfrentamientos han dejado al menos 13 heridos en ambos lados del conflicto.
Ambas partes ya se habían acusado mutuamente el sábado de violar el cese del fuego, vigente hasta el lunes. La tregua, que busca abrir una ventana para la negociación, se ha visto empañada por la persistencia de los bombardeos en zonas residenciales.
Un ataque contra una zona residencial en Járkov
Equipos de rescate ucranianos trabajan en el lugar de un ataque ruso contra una zona residencial en Járkov, una de las ciudades más golpeadas por la guerra. Las imágenes muestran edificios dañados y escombros esparcidos por las calles, mientras los servicios de emergencia atienden a los heridos.
Este cese al fuego era una oportunidad para la paz, pero los ataques continúan. Necesitamos que se respete la vida de los civiles.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la tregua, mientras crecen las dudas sobre su efectividad. Los analistas advierten que, sin un mecanismo de verificación, el alto al fuego podría colapsar en cualquier momento.