El gerente de Triple A, Ramón Hemer Redondo, advirtió que el agua perdida por conexiones ilegales es un recurso que deja de llegar a los usuarios que pagan puntualmente, evidenciando la gravedad del fraude hídrico en Atlántico.
Entre 2024 y 2025, la empresa identificó 32.018 casos irregulares, recuperando cerca de 4 millones de metros cúbicos de agua. En lo que va de 2026, se suman 2.110 nuevas anomalías con un volumen cercano a los 446 mil metros cúbicos, equivalentes a más de 2 mil millones de pesos en pérdidas.
Diversas modalidades de fraude en zonas urbanas y rurales
Las investigaciones revelan manipulaciones de medidores y acometidas clandestinas conectadas directamente a la red pública, afectando viviendas, comercios y predios rurales y agroindustriales.
- En Soledad, un predio con múltiples negocios operaba con un medidor alterado, perdiendo más de 4 mil metros cúbicos de agua.
- Otra conexión ilegal en el mismo municipio abastecía un restaurante, billares y una estación de servicio, con pérdidas superiores a 36 millones de pesos.
- En Barranquilla, barrios como La Sierra, San Felipe y Colombia registraron acometidas ilegales incluso en una clínica, muchas ocultas bajo tierra.
- En Ponedera, una finca llamada Asturias perdió cerca de 9.000 metros cúbicos de agua, mientras una granja piscícola reincidente mantiene procesos penales por fraude.
Operativos y consecuencias legales contra el fraude
Triple A ha intensificado acciones técnicas y judiciales, denunciando cada caso ante la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional. El delito de defraudación de fluidos contempla penas de prisión de 16 a 72 meses y sanciones económicas.
La empresa utiliza tecnología avanzada para detectar conexiones ilegales sin interrumpir el servicio, además de procesos de normalización y seguimiento a reincidentes.
“Este fenómeno no solo afecta la sostenibilidad del sistema, sino que impacta directamente a los usuarios que cumplen con el pago del servicio, generando sobrecostos y afectando la continuidad del suministro.” – Ramón Hemer Redondo, gerente de Triple A
Triple A hace un llamado a la ciudadanía para denunciar conexiones sospechosas y proteger el recurso hídrico, un bien público esencial para la comunidad del Atlántico.