Barranquilla ha cambiado la imagen de zonas críticas que durante años fueron basureros al aire libre, convirtiéndolas en espacios urbanos limpios y seguros. La recuperación de estos puntos forma parte de la estrategia 'Barranquilla Limpia y Linda', que busca devolver a la ciudadanía espacios de vida, encuentro y bienestar.
Uno de los ejemplos emblemáticos es la calle 52 con carrera 41, antigua zona de acumulación de llantas y basura que, pese a la limpieza constante, se convertía en un foco de delincuencia, contaminación y proliferación de roedores. Hoy, ese lugar luce un mural y un jardín que transforman el espacio en un entorno agradable para la comunidad.
“Esta gran estrategia nos invita a ponernos la camiseta por nuestra ciudad aprendiendo a separar los residuos, reciclando, reduciendo, reutilizando y aprendiendo a disponerlos, pero sobre todo, concientizando a los barranquilleros sobre la importancia de preservar nuestro medioambiente y fortalecer la cultura ciudadana.”
La más reciente intervención se realizó en el barrio Santa Ana, donde se recuperaron 2.144 metros cuadrados con la siembra de 600 metros cuadrados de zona verde y la construcción de 1.544 metros cuadrados de zona dura. Esta obra benefició a más de 1.400 personas y contribuyó a la reducción anual de 454 toneladas de CO₂.
Con una inversión cercana a 400 millones de pesos, se transformó una zona afectada por desechos voluminosos, malos olores y aguas estancadas. La intervención incluyó reconstrucción de andenes, limpieza integral, siembra de plantas, pintura y jornadas de sensibilización con la comunidad y comerciantes.
“Aquí, las comunidades se reconocen y se ponen de acuerdo para cumplir con el objetivo de transformar sus entornos. Así, ellos se apropian de sus espacios y logran mantener las recuperaciones de los puntos críticos en el tiempo.”
Durante el primer trimestre de 2026, la estrategia recuperó siete puntos críticos, interviniendo 4.696 metros cuadrados y beneficiando a más de 10.000 personas. Las zonas intervenidas incluyen barrios como La Concepción, San Francisco, El Prado, El Castillo y Santa María.
Además de mejorar la calidad ambiental, estas intervenciones han aportado a la reducción de 747 toneladas de CO₂ equivalentes anuales, contribuyendo al compromiso ambiental de Barranquilla y mejorando la calidad del aire para sus habitantes.
En total, el programa ha intervenido más de 66.220 metros cuadrados de espacio público, impactando positivamente a 100.000 personas y disminuyendo la emisión anual de 43.066 toneladas de CO₂, un esfuerzo significativo para cuidar el planeta y mejorar la calidad de vida en la ciudad.