Durante décadas, el mapa de Barranquilla estuvo marcado por cicatrices profundas: canales pluviales abiertos que dividían barrios, acumulaban desechos y ponían en riesgo la salud de las familias.
Un giro de 180 grados en la infraestructura urbana
Hoy, esa historia urbana está dando un giro de 180 grados. Bajo una ambiciosa apuesta de infraestructura social, el Distrito ha pasado de la simple ingeniería hidráulica a la creación de espacios públicos integrales. La estrategia, contemplada en el Plan de Desarrollo 2024-2027, consiste en cubrir estos antiguos focos de contaminación con losas de concreto de alta resistencia para habilitar encima de ellas parques, senderos y zonas deportivas que están cambiando para siempre el rostro de las localidades Suroriente y Suroccidente.
La experiencia del barrio Rebolo se replica en varios sectores de la ciudad, impactando a más de 330.000 ciudadanos.
De la canalización a los parques sobre canales
El modelo de 'parques sobre canales' representa un cambio radical en la forma de abordar los problemas de drenaje urbano. En lugar de simplemente canalizar los arroyos, se construyen espacios verdes y recreativos que mejoran la calidad de vida de los residentes. En el barrio Caribe Verde, por ejemplo, la canalización ya está en marcha y se convertirá en un nuevo parque lineal.
Esta iniciativa no solo embellece la ciudad, sino que también promueve la cohesión social, la actividad física y la recuperación del espacio público. Los antiguos arroyos, que antes eran focos de insalubridad y peligro, ahora son lugares de encuentro y recreación para las familias barranquilleras.