En Bogotá, la acumulación de basuras continúa siendo un reto significativo para la ciudad. Aunque el número de puntos críticos ha disminuido de 623 en 2024 a 478 en 2025, actualmente se reportan 476 focos de contaminación. Las localidades de Kennedy, Usme y Bosa permanecen como las más afectadas por esta problemática ambiental.
El director de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp) ha reconocido públicamente la complejidad de la situación, señalando que se está trabajando para mitigar el impacto que la basura genera en la salud pública y el entorno urbano.
El impacto en la comunidad se evidencia en zonas como el parque de Las Ferias, en Engativá, donde montañas de desechos generan olores desagradables y atraen plagas, poniendo en riesgo a los residentes y comerciantes informales que conviven con esta realidad día a día.
Un niño juega cerca de montones de basura, enfrentando riesgos de enfermedades y contaminación que afectan a toda la comunidad.
En medio de esta problemática, vendedores como María Belén García continúan su labor diaria, enfrentando las dificultades que implica trabajar en ambientes con presencia constante de desechos y residuos sólidos.