Bogotá se posiciona entre las ciudades con mayor congestión mundial
El informe más reciente de Tom Tom Traffic Index, especializado en tecnología de mapas y ubicación, ubicó a Bogotá como la séptima ciudad con mayor tráfico a nivel global durante 2025. La congestión en la capital colombiana aumentó más de siete puntos porcentuales respecto al año anterior, alcanzando cerca del 50% de tiempo adicional en los desplazamientos.
El estudio también destaca que Colombia es el país con mayor congestión vehicular en Sudamérica, superando a Perú y Chile, con un incremento global del 5% en la congestión vehicular que pasó del 20% al 25%.
El impacto diario del tráfico en los bogotanos
De acuerdo con el informe, un recorrido promedio de 10 kilómetros en Bogotá tarda 31 minutos y 45 segundos durante el día, mientras que en la noche puede extenderse hasta 42 minutos y 51 segundos. Esto se traduce en que cada ciudadano pierde aproximadamente 6 días y 9 horas al año atrapado en el tráfico, 20 minutos más que en 2024.
Aunque existen más de mil frentes de obra en la ciudad, como la Troncal Avenida 68, la calle 13 y el Metro de Bogotá, estos proyectos generan afectaciones temporales que agravan la congestión y el malestar ciudadano.
El costo en la salud mental de quienes transitan la ciudad
Un estudio de la Universidad Manuela Beltrán reveló que el 57,3% de los conductores encuestados se sienten estresados por el tráfico, mientras que el 26,7% experimenta frustración y el 8% ansiedad. Luis Barragán, sociólogo de la universidad, explica que la exposición constante a embotellamientos puede derivar en estrés crónico, ansiedad e incluso aislamiento social.
“La gente expuesta a embotellamientos puede desarrollar estrés crónico, porque son estímulos que generan ansiedad, frustración o ira, que afectan la salud mental y pueden generar aislamiento social”, afirma Luis Barragán.
¿Cómo evolucionará la movilidad en Bogotá en los próximos años?
Con proyectos de infraestructura vial en marcha y el avance del Metro de Bogotá, la ciudad busca mejorar la movilidad a largo plazo. Sin embargo, el aumento de la congestión y su impacto en la calidad de vida plantea un desafío para las autoridades y la ciudadanía en la búsqueda de soluciones efectivas.