Un inicio de ensueño y un golpe de realidad
Brasil no tuvo piedad de Panamá y le propinó una goleada 6-2 en partido de preparación para el Mundial. Así, la máquina de Carlo Ancelotti aprieta tuercas para llegar al más alto nivel a la competición.
Vinicius marcó un madrugador gol apenas a los 58 segundos. Casemiro en el minuto 39, Rayan en el 53, Lucas Paquetá en el 60, Igor Thiago de penalti en el 63 y Danilo en el 81 completaron la cuenta de los pentacampeones mundiales frente a más de 72.000 espectadores. Ancelotti cambió a diez de sus once titulares tras el descanso. Amir Murillo en el 14, con un tiro libre que se desvió en Matheus Cunha en la barrera para dejar descolocado al arquero Alisson, y Carlos Harvey en el 84 anotaron por los canaleros.
La fiesta en las gradas y el dominio en la cancha
Los momentos previos al inicio del encuentro fueron una auténtica fiesta. Los más de 70.000 espectadores del Maracaná hicieron la ola y cantaron '¡Olé, Olé, Olé, Olá, Hexa, Hexa!' y el himno nacional a todo pulmón, mientras un tifo con el escudo de la selección, el trofeo de la Copa del Mundo y la frase 'Saca pecho' coloreaba las gradas. Los jugadores retribuyeron el cariño en el primer minuto. Panamá empezó una línea de cinco defensas en mitad de su campo. Todo un atrevimiento para una Canarinha que quiere metros por delante.
Y en esas Casemiro robó, Vinícius se fue como un rayo hacia el área y se sacó un disparo inapelable para Orlando Mosquera. Mejor inicio imposible. Lo que no esperaban los hombres de Ancelotti era el desparpajo de José Luis Rodríguez. El extremo del FC Juárez se movió como si estuviera en el salón de su casa, casi siempre solo.
El empate panameño y la reacción brasileña
El golpe de suerte vino en una falta de Bruno Guimarães sobre Bárcenas cerca del área grande. Murillo golpeó al palo de la barrera y el balón golpeó en Matheus Cunha, despistando por completo a Alisson, algo lento en la reacción. El empate dejó fríos a todos los brasileños: a los jugadores y a la afición.
Los dirigidos por Thomas Christiansen soltaban, además, algún aviso de vez en cuando. Ismael Díaz y Cecilio Waterman obligaron a estirarse a Alisson. A Brasil le quedaba Vinícius. Que lo intentó, lo intentó y lo intentó, hasta que por fin recortó a dos y puso un centro al corazón del área que cabeceó Casemiro. El linier levantó el banderín, pero para alivio de la grada, el tacón de Córdoba evitó el fuera de juego y el VAR dio gol.
Segundo tiempo de avalancha brasileña
En la reanudación, Ancelotti revolucionó el once. Solo mantuvo a Léo Pereira. Diez cambios de una tacada y una nueva delantera formada por Lucas Paquetá, Igor Thiago, Endrick y Rayan.
Los nuevos salieron más sueltos y con más chispa, y en pocos minutos despejaron todas las dudas. Primero, un regalo Mosquera le dejó la portería vacía a Rayan para marcar su primer gol con la absoluta. Siete minutos después, Paquetá definió una buena jugada colectiva y solo tres más tarde, Igor Thiago transformó el penalti que él mismo provocó.
Faltaría todavía la maravilla de Danilo Santos, que dominó con el muslo, sentó a su marcador y finalizó con maestría, y el zambombazo desesperado de Carlos Harvey.
Próximos desafíos
Próximo test para Brasil será ante Egipto, el 6 de junio en Cleveland. Tres días antes, Panamá intentará olvidar la derrota en el Maracaná ante su público contra República Dominicana.