Las calles de Bucaramanga se convierten en dormitorios improvisados
Al caer la noche, andenes, parques, separadores viales y puentes se transforman en espacios donde decenas de personas en situación de calle buscan un lugar para descansar. Esta no es una realidad aislada, sino una constante que preocupa a residentes, comerciantes y transeúntes de la ciudad.
En sectores como el Centro, Alarcón, La Joya, Plaza Mayor, Campohermoso y Cabecera del Llano, los habitantes sin hogar ocupan portales, zonas verdes y aceras, delimitando sus espacios con cartones, cobijas y restos de comida. Esta ocupación afecta la movilidad, genera suciedad y deteriora el entorno urbano.
Comerciantes y vecinos exigen respuestas ante la creciente vulnerabilidad
Habitantes y comerciantes reportan dificultades para transitar y denuncian problemas de higiene en las zonas afectadas. Algunos expresan temor por la seguridad, aunque reconocen que no todos los habitantes en situación de calle están vinculados a actos delictivos.
“Entendemos que son personas vulnerables y merecen respeto, pero esto se nos salió de las manos”, afirma Julio Rodríguez, residente del barrio Alarcón.
La presencia de estas personas también genera focos de suciedad y acumulación de residuos, lo que afecta tanto a los habitantes de calle como a la comunidad en general.
Una crisis social que requiere atención integral y humana
Expertos en temas urbanos advierten que el fenómeno no puede resolverse solo con desalojos o controles. Se necesitan programas que brinden oportunidades reales, atención en salud, rehabilitación y acompañamiento social para que estas personas puedan salir de la calle con dignidad.
Mientras algunos ciudadanos ofrecen apoyo con alimentos y cobijas, otros exigen soluciones oficiales que permitan recuperar el espacio público para todos.
El municipio apuesta por un enfoque integral para reducir la habitabilidad en calle
Las autoridades locales reconocen la complejidad del problema y trabajan en una caracterización integral que identifica factores como consumo de sustancias psicoactivas, trastornos mentales y situaciones de violencia que inciden en la vida en calle.
La estrategia municipal incluye fortalecer vínculos familiares, promover habilidades para la vida y garantizar atención digna a través de convenios con instituciones que brindan acompañamiento, protección y restablecimiento de derechos.
Este enfoque busca no solo una intervención institucional, sino también la participación de la sociedad para avanzar hacia una Bucaramanga más justa e inclusiva.