La ruralidad de Bucaramanga enfrenta desafíos de seguridad
El corregimiento II de Bucaramanga, compuesto por cerca de 10 veredas, presenta dificultades para mantener una presencia policial constante debido a la geografía y distancia. Problemas como intolerancia entre vecinos, riñas por consumo de alcohol y disputas por linderos y agua afectan la convivencia local.
Además, la cercanía con el Embalse de Bucaramanga y la afluencia turística generan riesgos viales. Motociclistas y conductores circulan a alta velocidad, poniendo en peligro a peatones y animales. Se han denunciado competencias ilegales y abandono de motocicletas presuntamente vinculadas a actividades ilícitas.
Autoridades convocan un consejo de seguridad en el corregimiento II
El 25 de enero, el alcalde Cristian Portilla se reunió con ediles y líderes comunitarios en el corregimiento II, acompañado por mandos de la Policía, el Ejército y la Fiscalía, para escuchar inquietudes y comprometer acciones concretas. La iniciativa busca fortalecer la presencia institucional y mejorar la seguridad rural.
Entre las medidas anunciadas destaca la recuperación y adecuación del Fuerte Norte de Carabineros de la Policía, ubicado en la vía hacia Matanza. Este centro de operaciones será acondicionado para alojar caballos y facilitar patrullajes con binomios equinos, reforzando el control territorial.
Nuevas acciones para controlar delitos y desorden vial en la zona
El Grupo de Operaciones Especiales de la Policía (GOES) y motorizados del Ejército realizarán operativos en el sector, con el Fuerte Norte como punto estratégico de bloqueo contra delincuentes. Asimismo, se intensificarán patrullajes en zonas críticas como el puente y túnel del Embalse de Tona, donde se han detectado consumo de drogas.
Para enfrentar las competencias ilegales y el exceso de velocidad, la Secretaría de Tránsito adelantará operativos y evaluará la instalación de reductores de velocidad en sitios turísticos. También se contempla mejorar la iluminación pública gracias a cuadrillas especializadas que intervendrán el área rural.
¿Cómo cambiará la seguridad rural en Bucaramanga en los próximos meses?
Los consejos de seguridad se extenderán a otros corregimientos para replicar la estrategia. La integración entre comunidad, Policía, Ejército y Alcaldía busca consolidar un entorno más seguro y ordenado, con presencia constante y acciones coordinadas que respondan a las necesidades rurales.