Montería, capital de Córdoba, libra una batalla contra el fango y el olvido luego de una emergencia climática que se extiende ya por 45 días. El alcalde Hugo Kerguelén García ha lanzado un SOS a la Casa de Nariño, alertando que la capacidad local para atender la crisis ha llegado a su límite.
Un operativo sin precedentes para atender la emergencia
Con cerca de 65.000 personas damnificadas, equivalentes a aproximadamente 20.000 familias, Montería enfrenta una devastación profunda. El sistema educativo local está gravemente afectado, con 82 instituciones anegadas que dificultan la continuidad del aprendizaje.
La magnitud de las pérdidas económicas se estima en 8 billones de pesos, una cifra que refleja la urgencia de una intervención nacional para la reconstrucción de la región.
El impacto en la comunidad tras las inundaciones
Las inundaciones en la margen izquierda del Río Sinú han dejado imágenes contundentes, como la línea amarilla en postes que indica los niveles alcanzados por el agua. La población vive entre la incertidumbre y la necesidad de respuestas rápidas para evitar un colapso humanitario.
“La extensión del estado de emergencia es la única vía para evitar un colapso humanitario”, afirmó el alcalde Hugo Kerguelén García.