Una nueva emisión de ceniza del volcán Puracé, en el oriente del Cauca, generó preocupación entre las comunidades cercanas luego de que la columna alcanzara más de 2.000 metros sobre el nivel del cráter, una de las más altas registradas en las últimas semanas. Aunque el fenómeno causó alarma, las autoridades confirmaron que el volcán se mantiene en alerta amarilla, nivel que contempla este tipo de manifestaciones sin implicar, por ahora, un cambio crítico en su comportamiento.
Ceniza llegó hasta Popayán
El material volcánico se dispersó principalmente hacia el noroccidente, afectando los resguardos indígenas de Puracé, Coconuco y Paletará, e incluso alcanzando sectores en Popayán. Durante la mañana del sábado 23 de mayo, habitantes de diferentes zonas, especialmente del norte de la capital caucana, reportaron caída de ceniza. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) confirmó el fenómeno y precisó que se registraron dos emisiones, siendo la más fuerte a las 8:24 a. m., con una altura aproximada de 600 metros sobre el cráter.
Actividad constante durante mayo
De acuerdo con el SGC, las emisiones de ceniza han sido continuas durante el mes de mayo, en concordancia con el nivel de alerta amarilla vigente. El comportamiento del volcán está asociado a cambios internos en el sistema, como incremento del tremor volcánico, circulación de fluidos, liberación de gases y emisión de ceniza. Estos procesos han sido detectados a profundidades menores a 3 kilómetros bajo los cráteres del Puracé y Piocollo.
Riesgos para comunidades y ambiente
A pesar del parte de tranquilidad de las autoridades, comunidades cercanas y organismos de socorro mantienen la alerta por posibles afectaciones, especialmente en fuentes de agua, cultivos y salud pública. Habitantes de la zona ya han reportado impactos derivados de la caída de ceniza.
Alerta por posible crisis sanitaria en Popayán
A la situación volcánica se suma un problema urbano: la acumulación de residuos sólidos en Popayán. Esta combinación podría desencadenar una crisis de salud pública, según advirtió el abogado experto en políticas públicas Jesús Adrián Obregón Yela. El especialista solicitó la declaratoria de Calamidad Pública y Alerta Roja Sanitaria, ante el riesgo de contaminación del agua potable, colapso del sistema de alcantarillado e incremento de enfermedades.
Medidas urgentes recomendadas
- Monitoreo constante del pH y turbiedad del agua.
- Declaratoria de alerta hospitalaria.
- Preparación del sistema de salud ante posibles aumentos de enfermedades respiratorias, problemas gastrointestinales y afecciones oculares.
Riesgo crítico: mezcla de ceniza, basura y lluvia
La ceniza volcánica no se diluye en el agua; al humedecerse se compacta y adquiere una consistencia similar al concreto.
Esto podría provocar taponamientos severos en el sistema de alcantarillado, aumentando el riesgo de inundaciones y colapsos urbanos, según explicó Jesús Adrián Obregón.
Zonas afectadas
- Puracé (zona urbana y veredas como Cristales, 20 de Julio y Río Negro).
- Coconuco.
- Norte y oriente de Popayán.
- Sectores como Puente Tierra en el Macizo Colombiano.
Monitoreo y seguimiento
Las autoridades mantienen vigilancia permanente mediante monitoreo sísmico, análisis satelital, medición de gases como dióxido de azufre y evaluación de deformación volcánica. El Observatorio Vulcanológico de Popayán continúa registrando actividad asociada a la dinámica interna del volcán.
Recomendaciones a la ciudadanía
- Mantener la calma.
- Informarse únicamente por canales oficiales.
- No difundir rumores.
- Evitar ascender a la cadena volcánica Los Coconucos.
Actividad dentro de lo esperado
Finalmente, la Gobernación del Cauca y el Servicio Geológico Colombiano insistieron en que las emisiones de ceniza hacen parte del comportamiento normal dentro de la alerta amarilla. Esto significa que pueden seguir presentándose eventos similares, dependiendo de factores como la dirección del viento, sin que necesariamente implique un cambio en el nivel de riesgo.