El cambio climático se perfila como uno de los protagonistas inesperados de la Copa Mundial de la Fifa 2026. Un estudio publicado por investigadores del Centre for Environmental Policy del Imperial College de Londres concluye que el aumento de las temperaturas y del estrés térmico asociado al calentamiento global incrementará de manera significativa los riesgos para jugadores, trabajadores y aficionados durante el torneo que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio en Estados Unidos, Canadá y México.
Las sedes más vulnerables al calor extremo
El estudio identifica varios estadios donde las condiciones climáticas podrían superar los umbrales considerados seguros para la práctica deportiva. Entre ellos destacan recintos en ciudades del sur de Estados Unidos y México, donde las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas debido al cambio climático.
Varios encuentros podrían disputarse en condiciones consideradas peligrosas para la salud y el rendimiento deportivo, lo que obligaría a tomar medidas extraordinarias para proteger a los participantes.
Los investigadores señalan que el estrés térmico no solo afecta a los futbolistas, sino también a los aficionados que asisten a los partidos, especialmente en estadios al aire libre o con poca ventilación. Recomiendan implementar pausas para hidratación, horarios de juego más flexibles y sistemas de enfriamiento en las instalaciones.
Un llamado a la acción climática desde el deporte
El estudio del Imperial College se suma a otras investigaciones que vinculan el calentamiento global con eventos deportivos masivos. Los autores instan a la Fifa y a los organizadores locales a considerar estos riesgos en la planificación del torneo y a adoptar medidas de adaptación climática para garantizar la seguridad de todos los asistentes.