En los últimos años, Medellín se ha convertido en un destino predilecto para criminales internacionales, que han tomado la capital de Antioquia como una especie de enclave por las rutas criminales que confluyen a través de la región.
En el marco de dicha oportunidad, múltiples 'influyentes' criminales transnacionales llegan a la ciudad para ocultarse de las autoridades internacionales, a la par que continúan con sus operaciones a través de fachadas y alianzas.
Un operativo que desenmascaró una fachada
Ese, precisamente, fue el caso de alias Capo, un hombre de 39 años que era buscado por la justicia de los Estados Unidos, señalado de ser un poderoso traficante de armas de fuego. El hombre fue capturado, con fines de extradición, en un inmueble de Laureles. Importaba armas desde EE. UU. a Colombia.
Alias Capo fue capturado en Medellín en una operación conjunta entre la Dirección Antinarcóticos y la agencia HSI.