La capital de Bolívar enfrenta uno de los desafíos más críticos para su estabilidad urbana y de servicios públicos en lo que va de 2026. Tras una semana marcada por los bloqueos y protestas ciudadanas en vías estratégicas como La Cordialidad y la Diagonal 32, donde los habitantes han salido a las calles exigiendo el derecho fundamental al líquido vital, la empresa Aguas de Cartagena (Acuacar) informó que a partir del próximo lunes 11 de mayo, la ciudad entrará oficialmente en un régimen de racionamiento programado.
Protestas y bloqueos como antesala de la medida
Los bloqueos en vías principales, como La Cordialidad y la Diagonal 32, han sido la respuesta de los ciudadanos ante la falta de agua en decenas de barrios. La medida de Acuacar busca enfrentar la ola de indignación popular y equilibrar un sistema que hoy opera al límite, afectado por una combinación de factores técnicos, ambientales y sociales que han dejado a decenas de barrios con grifos secos o presiones insuficientes.
La empresa Aguas de Cartagena (Acuacar) informó que a partir del próximo lunes 11 de mayo, la ciudad entrará oficialmente en un régimen de racionamiento programado.
La crisis de abastecimiento refleja problemas estructurales en el sistema de acueducto de la ciudad, que se suma a las dificultades ambientales y técnicas que han afectado la prestación del servicio en los últimos meses.