Cartagena de Indias, reconocida como la capital turística de Colombia, está en medio de un proceso regulatorio sin precedentes que podría transformar el modelo de rentas cortas en la ciudad.
La Alcaldía Distrital ha presentado un proyecto de decreto con el fin de controlar la llamada 'parahotelería' y los hospedajes informales, buscando ordenar un sector que es vital para la economía local.
Sin embargo, la Asociación Colombiana de Prestadores de Servicios Turísticos por Medio de Plataformas Digitales (Asohost) ha manifestado su preocupación, calificando la iniciativa como una amenaza estructural para los pequeños emprendedores.
Asohost argumenta que las barreras que impone el decreto podrían convertir una actividad actualmente lícita en una prácticamente prohibida, afectando a cerca de 230.000 usuarios que operan a través de plataformas como Airbnb y Booking.
La regulación inteligente debe proteger sin asfixiar la economía popular, por eso solicitamos con urgencia la creación de mesas técnicas para dialogar sobre estas medidas.
La discusión sobre el decreto refleja un momento crítico para Cartagena, donde el turismo es el motor económico y social, y donde el equilibrio entre regulación y desarrollo sostenible es fundamental.