Una despedida que tardó más de ocho décadas en llegar
En febrero de 2026, Catalina Llopis, de 97 años, viajó a Murcia para recibir la caja con los restos de su padre, Pompilio Llopis, hallados en una fosa común del cementerio de Alicante. Pompilio fue fusilado tras la Guerra Civil española, acusado falsamente de instigar el asesinato de dos sacerdotes en su pueblo natal, Benissa (Alicante).
Durante años, Catalina guardó en silencio la verdad sobre su padre, quien trabajaba como cobrador de autobuses y nunca fue reconocido como inocente. La recuperación de sus restos y una carta final escrita por Pompilio han cerrado un capítulo doloroso para la familia.
Una historia marcada por la injusticia y el olvido
Pompilio Llopis, afiliado al Partido Comunista en 1936, fue delegado de Orden Público en Benissa. Tras el asesinato de dos sacerdotes por milicianos, fue acusado sin pruebas de ser el instigador, aunque no estuvo presente ni participó en el crimen.
Tras la guerra, fue detenido y sometido a un consejo de guerra plagado de irregularidades. Condenado a muerte en octubre de 1939, fue fusilado en marzo de 1940. Su familia vivió el estigma y el silencio impuesto por la dictadura franquista durante décadas.
“No ha pasado un día en que no me viniese a la cabeza lo que le hicieron”, afirma Catalina, recordando el sufrimiento familiar.
El legado de Pompilio revive gracias a la memoria histórica
La investigación del historiador Luis Botella permitió esclarecer la verdad sobre Pompilio y localizar sus restos en la fosa XXVIII del cementerio de Alicante. La entrega oficial ha permitido a la familia celebrar una misa funeral y enterrar dignamente a Pompilio en Benissa.
La carta de despedida de Pompilio, escrita con emoción y sin rencores, es un testimonio que Catalina conserva con cariño. Su hija Conchi reconoce el impacto emocional de esta historia familiar que por fin sale a la luz.
¿Cómo seguirá la reparación de víctimas de la guerra civil en España?
El caso de Pompilio Llopis es un ejemplo de las miles de historias silenciadas durante la dictadura franquista que hoy buscan reconocimiento y justicia. La exhumación y entrega de restos abren la puerta a reflexiones sobre la memoria histórica y la reparación de las víctimas.